A través de una cuidada selección de fotografías del álbum familiar, Ana María Ferris explora la conexión emocional con su tía Elaisa, un vínculo que se teje entre la vida y la muerte.

Elaisa es una joven de 23 años que descubre que le quedan pocos meses de vida a causa de una enfermedad terminal. El nacimiento de Ana María aferra a la joven a la esperanza de un futuro que no tendrá.

El hogar construye el nexo. La bebé, recién nacida, comparte momentos en la casa construida por el arquitecto Gustavo Wallis, padre de Elaisa, abuelo de Ana María. Ambas ocuparán el mismo cuarto, la misma cama; así se crea el lazo que décadas después devela una vidente llamada Beatriz.

La residencia Piedra Azul, ya deshabitada, es en sí misma un personaje de este libro, el símbolo del fin de algo, de una pérdida, pero también es la cuna donde se arraigaron las raíces familiares. Cuando fallece Elaisa, Ana María Ferris ni siquiera tiene tres meses de edad.

En esta obra, Ferris incursiona por primera vez como narradora. En más de treinta años de ejercicio fotográfico, la obra de Ferris se ha caracterizado por una estética introspectiva, donde la naturaleza, la infancia, la familia son temas recurrentes. La autora prefiere los libros a las exposiciones, porque considera que una publicación deja una huella tangible.

El fotolibro contó con el diseño de Waleska Belisario, ABV Taller de Diseño, quien recurre a la fragmentación de las fotos como metáfora de la fragmentación de una vida. El prólogo estuvo a cargo de Sagrario Berti, y la traducción es de Salomón Sfeir. Se imprimió en Biscaia, España, en los talleres de La Trama Digital Print, con la asesoría de Javier Azpúrua, en un tiraje limitado de 100 ejemplares.

Sobre la autora
Aunque Ana María Ferris tenía una inclinación por la arquitectura, como su padre y abuelo, comenzó su carrera académica estudiando Derecho, pero dos años después encuentra en la Fotografía su vocación. Inicia su formación con Ricardo Armas, en Manoa, un proyecto desde donde emergió una nueva generación de artistas visuales.

Luego estudia en el New York Institute of Photography, Estados Unidos, y se gradúa en 1990. En 2008 también asume el rol de docente en Roberto Mata Taller de Fotografía.

Ha estado presente en exposiciones colectivas realizadas en el Museo de Bellas Artes (1996), Centro Nacional de Fotografía (1997), Galería de Arte Nacional (1998), Museo de Arte Contemporáneo de Caracas (1999) y Centro de Arte de Maracaibo Lía Bermúdez (2004), en donde también presentó su primera individual en 1996.

Entre 1991 y 2003 participó en seis ediciones del Salón Arturo Michelena. Al menos cinco individuales de Ana María Ferris se han presentado en reconocidos espacios e instituciones como la Biblioteca Nacional, la Fundación Cultural Chacao, y la Sala Trasnocho Arte Contacto, donde expuso Regnum Fertilis (2004) y cuyo libro fue presentado en noviembre de 2024, con textos de la periodista Milagros Socorro y la poeta Yolanda Pantin.

Su concepto visual está permeado por la reflexión del entorno cotidiano, la imagen como atmósfera desencadenante de emociones y nuevas interpretaciones, y como la describe la poeta Yolanda Pantin, con una sensibilidad hacia los símbolos de la fragilidad.

De su cuerpo de trabajo también destaca Interpretaciones Interpretadas (2008), exposición individual en La Carnicería Arte Actual (antigua sede de RMTF), donde combina los sueños de infancia con las pesadillas de la edad adulta.

Elaisa es el quinto libro publicado por Ferris, quien tiene además las obras BAB (1998), en homenaje al pintor Bernardo Bermúdez, su cuñado, un artista que encuentra en la creatividad una manera de liberarse de su condición de parálisis cerebral; “No me mires” (2018), un ensayo fotográfico con imágenes borrosas que busca exorcizar la experiencia de un secuestro dentro de su hogar, al que le sigue “Free jazz” (2021), como una forma de celebrar la vida, con imágenes cotidianas que enaltecen, con regocijo, cada pequeño momento, esta obra incluye un QR para vibrar de manera sonora con el ritmo visual.

En 1996 recibió el segundo premio de Fotografía Luis Felipe Toro, otorgado por el Consejo Nacional de la Cultura en Venezuela. Su obra ha estado presente en eventos internacionales de fotografía como la Bienal de Florencia (2000); el Encuentro Iberoamericano de Fotografía (2001) y Fotofiesta (2003), en Medellín, Colombia. Forma parte de las colecciones patrimoniales del Centro de La Imagen, Ciudad de México; Museo de Bellas Artes, Caracas; Museo de Arte Contemporáneo de Caracas Sofía Imber, entre otros.

Fecha de la presentación del libro: 21 de abril de 2026
Hora: 5:30 pm
Lugar: Bar La Gloria. Rooftop del Centro de Tata, avenida Francisco de Miranda con avenida Coromoto. Bello Campo

Nota de prensa