La Guaira.- Vitalis A.C, de manera conjunta con la Universidad Metropolitana (Unimet) desplegó su equipo técnico en cinco poblados de la parroquia Caruao a fin de conocer el estado de vulnerabilidad de las comunidades costeras, así como evaluar las condiciones en las que se encuentra la vialidad y la infraestructura en la zona.
Eduardo Ochoa, director de Vitalis A.C en Venezuela explicó que el objetivo primordial de esta misión de campo fue constatar, de primera mano, la situación de los poblados y las afectaciones de las viviendas y centros educativos, tras el doble terremoto que sacudió al país el pasado 24 de junio, y levantar un diagnóstico socio ambiental y técnico de los daños.
“Nuestra prioridad es escuchar a la gente y evaluar el estado de la infraestructura que sostiene la vida cotidiana y el desarrollo local de estas comunidades costeras que dependen fundamentalmente del entorno natural y del turismo”, señaló Ochoa.
El director de Vitalis en Venezuela recordó que el informe de la visita técnica servirá para coordinar esfuerzos de asistencia y diseñar propuestas de reconstrucción sostenible y resiliencia comunitaria ante eventos naturales de este tipo.
Por su parte Onam Quintero, Coordinador del Centro de Desarrollo Sustentable del proyecto Ávila de la Unimet y Asesor Metodológico del Proyecto Nuestras Costas, Nuestro Futuro destacó la importancia de la visita técnica realizada en los poblados de la parroquia Caruao porque permite constatar de manera presencial las realidades y necesidades de las comunidades, manteniendo el acercamiento que, como institución, se tiene con los habitantes de la costa, reafirmando que, ante la adversidad, seguimos apostando por la escucha activa y el trabajo en conjunto con las comunidades.
“Durante el recorrido se evidenció una profunda afectación social y emocional en los habitantes de los poblados de la costa, quienes enfrenta en desafío de recuperar su cotidianidad y sus espacios de vida, mientras afrontan el dolor, tras la pérdida de familiares como consecuencia del doble terremoto”, expresó Quintero.
Y añadió que, “más allá de los daños el equipo técnico fue testigo de una notable capacidad de resiliencia; al percibir en la colectividad el deseo y las ganas inquebrantable de salir adelante ante la adversidad, esta característica ha sido el denominador común en la conversaciones, reafirmando la importancia de mantener un acompañamiento integral y sostenido en la etapa de recuperación”.
En las comunidades de Osma, Todasana, Oritapo, Urama y La Sabanas los líderes locales, educadores, pescadores y emprendedores turísticos compartieron sus testimonios sobre el doble terremoto y afirmaron que en estos poblados no hubo pérdidas humanas ni materiales. Solo seis viviendas y tres centros educativos, han presentado grietas en sus paredes y pisos. Se está a la espera de inspección por parte de los organismos competentes.
Los habitantes de estos cinco poblados costeros agradecieron la presencia de Vitalis y La UNIMET y expresaron interés de reforzar la preparación de la población ante posibles riesgos sísmicos en el ecosistema costero.

Nota de prensa